Choiromyces olbiensis Tul. & C. Tul. Giorn. Bot. Ital. anno I, parte 1, Vol. II: 60 (1845) [1844]
Inicialmente hipogeos terminan su desarrollo agrietando la tierra y saliendo parcialmente a la superficie.
Ascomas: subglobosos, bastante regulares en su forma, base pequeña. Tamaño 2–5 cm. Color inicialmente crema que evoluciona a marrón. Frecuentemente presenta manchas negras en las partes expuestas al sol y que se incrementan con la manipulación. Superficie lisa.
Peridio: 300–500 µm, fino y mal delimitado. Al corte presenta un color blanco. Estructura pseudoparenquimatosa, constituida por células hialinas, más o menos redondeadas, 20–50 µm diam, de distinto tamaño y de paredes finas. Hacia la perifería adoptan una forma más primática y se tiñen de amarillo.
Gleba: sólida, carnosa, suculenta, inicialmente blanquecina. Al madurar, el tejido fértil va formando unos islotes pequeños de color gris que evolucionan al gris verdoso, siempre rodeados de tejido estéril de color blanco, a veces con tonos asalmonados. Con frecuencia se observan pequeños agujeros producidos por insectos micófagos.
Olor: débil, distintivo.
Sabor: escaso.
Buen comestible. No es conocida por los recolectores profesionales por aparecer de forma precoz y en distintos hábitats que las terfezias que se consumen habitualmente.
Crece en suelos básicos, calizos, arcillosos, asociado a pinos y encinas, sin presencia de cistáceas, de mediados de marzo a mediados de abril.
Aunque Terfezia olbiensis es considerada como una forma inmadura de Terfezia leptoderma, y tratadas como sinónimo por varios autores, los estudios moleculares demuestran que este grupo de terfezias con peridio pseudoparenquimatoso y esporas espinosas está formado por varios clados. Terfezia olbiensis se diferencia de las demás por su hábitat, creciendo en suelos básicos asociada a árboles y no a plantas de la familia Cistaceae, y microscópicamente por tener las esporas más pequeñas, valores medios de 16–18 µm diam. incluyendo ornamentación, y decoradas con las espinas más cortas, 1–2 µm de largo.
Ascos: no amiloides, elipsoidales a ovoideos, citriformes, sésiles o cortamente pedunculados, de 60–90 x 50–60 µm, con un grosor de 1–2 µm, con 6–8 esporas en su interior, irregularmente distribuidos en los islotes fértiles
Ascosporas: esféricas, de (15–)16–18(–19) µm diam. (mediana = 17 µm) incluida la ornamentación, 13–15(–16) µm (mediana = 14 µm) sin ornamentación. Inicialmente hialinas y lisas, con una gran gútula central. Al madurar adquieren un color amarillo ocre y se decoran con espinas cónicas, algunas troncocónicas, bastante finas, puntiagudas y separadas, de 1–2(–2,5) µm de largo por 1 µm de base. Estas espinas son poco densas y no se unen por la base.
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